Contrariamente a la creencia popular, el pueblo no es el lugar de nacimiento de San Juan, nació a 20 km de distancia en la ciudad de Quintanaortuño (al norte de Burgos). Fue discípulo de Santo Domingo, y juntos construyeron muchos de los caminos y puentes entre aquí y Nájera. Se ganó el nombre de Ortega, que deriva de la ortiga, construyendo un hospicio aquí y otro en los bosques entre aquí y Villafranca.
Su dedicación a los peregrinos en camino a Santiago es el resultado directo de su propia peregrinación a Tierra Santa. Durante su viaje de regreso, su barco naufragó, y Juan hizo una promesa a San Nicolás de Bari (él mismo un obispo benevolente en Turquía y el modelo para el actual Santa Claus). Juan, a cambio de seguridad, se dedicaría a los peregrinos. De vuelta en tierra firme, eligió estas montañas como su base; eran notoriamente peligrosas en ese momento, siendo a la vez confusas de navegar y densas con ladrones.
El hospicio que construyó aquí creció hasta convertirse en un monasterio lleno y atrajo la atención de la nobleza, lo que lo puso bajo la protección de la cercana Catedral de Burgos. Desatendido durante siglos, ahora está experimentando una notable restauración y se pueden ver de cerca réplicas precisas de la intrincada piedra.